Si la vida fuera más justa, esos seres con capuchas y armaduras especiales no serían tan perfectos, recibirían la misma cantidad de golpes que propinan y sangrarían y se quebrarían los huesos como todos.
El artista británico Boneface presenta ese mundo real en el portafolio Zing, donde muestra a algunos de los enmascarados más famosos posando tras el resultado de una buena golpiza propinada por villanos, o tal vez por la vida misma.
En la página web del ilustrador hay más piezas increíbles.

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Publicado por pabludu (@pabludu)