En este post no vamos a hacer reseña de la Tigresa, no vamos a colgar nada de ella, sólo va dedicado a los chicos de Cachicamo y su raspacanilla salvaje.
Pues sí, ayer fue el día más y menos esperado por casi la misma cantidad de gente.
Las expectativas, tengo que aceptarlo, fueron muy altas para un show que realmente no debía producir ningún tipo de esperanza de ser bueno o malo, solo serlo.
Ayer fue el concierto de la Tigresa del Oriente en el Teatro Bar, un lugar full de personas que no estaba claro si asistían para rendirle pleitesía a la gatuna de América Latina, o iban para reírse y tener una historia más que contar este fin de semana.
Desde ya, quiero decir que lo más impresionante del concierto fueron los teloneros, Cachicamo con Caspa, a quienes quería ver desde hace mucho tiempo, sólo había escuchado discos del grupo de Barquisimeto, y estoy seguro que mis expectativas eran mayores con ellos que con la tigresa.
Cachicamo ofreció un show espectacular, los covers que realizaron encendieron una noche como si fueran las últimas horas del día, tal cual como si cerraran el toque. Después de ellos, el trabajo de la tigresa o quien quiera que se montara era totalmente cuesta arriba.
El trabajo del grupo lo puedes escuchar en su página web, donde puedes bajarte todos sus discos y si quieres o tienes la posibilidad, darles alguito de dinero para apoyar un producto que en realidad ofrece más de lo que parece.
El raspacanillas está vivo y está en tus piernas.

Are you gonna go my way

Sweet Child ‘O’ Mine

Santeria

Publicado por pabludu